La tan manida y odiosa expresión coloquial "yo soy apolítico" encierra un error mayúsculo y un disparate supino, aboca a la complicidad con los abusos y al anquilosamiento político y, además, es intelectualmente inviable.
Toda persona, sin distinción alguna, tiene una posición, prioridad y preferencia frente a los conflictos sociales y asuntos políticos.Todas las personas tiene su propia representación ideológica de la realidad, sus convicciones y creencias.
Pongamos un ejemplo: Si no existe posicionamiento en favor de los trabajadores explotados y en contra de las clases explotadoras y, con mayor concreción, si no existe posicionamiento contra una reforma laboral que destruye derechos laborales, entonces, tácitamente, el posicionamiento sera en favor de los explotadores y de la reforma laboral respectivamente.
El universo político esta formado por partes contrapuestas con intereses antagónicos. Este antagonismo conflictivo es la esencia de la política y, en grado sumo, significa la guerra entre dos partes que no admiten termino medio (la clásico binomio izquierda/derecha es el que representa la naturaleza dicotómica de la política). Por tanto, como en la guerra, las posiciones neutrales se convierten en aliadas de una o de otra parte.
domingo, 29 de diciembre de 2013
jueves, 26 de septiembre de 2013
Sobre la democracia participativa
La democracia
deliberativa pasa necesariamente por un cambio de prioridades en la
escala de valores políticos de los ciudadanos. Pasa por recuperar algo
de la libertad de los antiguos y renunciar a parte de la falsa libertad
de los modernos (recordando el genuino texto de Constant). Pasa por potenciar una mentalidad en la que el
individualismo moderno que delega ciegamente la cosa pública en favor de
autonomía y ocio alieante, sea desplazado por la virtud cívica, por el apego a lo común y lo colectivo.
Y muy al contrario de lo que sostiene la teoría económica de la democracia, de la que procede la tesis de la elección racional (las decisiones de los individuos siguen la lógica egoista coste/beneficios personales), participar en la esfera pública, no puede concebirse como un coste, sino como un compromiso, un ideal y una forma de entender la realidad política.
Para conseguir este ideal de ciudadano cívico, política, social e ideológicamente elevado, solo hay un camino: educación, instrucción y pedagogía ética.
Y muy al contrario de lo que sostiene la teoría económica de la democracia, de la que procede la tesis de la elección racional (las decisiones de los individuos siguen la lógica egoista coste/beneficios personales), participar en la esfera pública, no puede concebirse como un coste, sino como un compromiso, un ideal y una forma de entender la realidad política.
Para conseguir este ideal de ciudadano cívico, política, social e ideológicamente elevado, solo hay un camino: educación, instrucción y pedagogía ética.
lunes, 23 de septiembre de 2013
La libertad de competencia y su semejanza con el unicornio.
Son numerosos y variados los mitos que la cultura capitalista liberal ha promovido y extendido entre el sentir general de sus poblaciones e incluso entre núcleos académicos aparentemente serios e ilustrados. Su visión sobre la realidad, -hegemónica en lo cultural- inoculada a través de los grandes medios de socialización en la subjetividad política de las personas, ha instaurado en el imaginario colectivo,creencias y dogmas de fe asumidos ciega e irreflexivamente como categóricos. Empero, se trata de ideas sesgadas y mendaces que pretenden pasar por axiomas, con el fin de embellecer y solidificar las bases del modelo dominante, y brindar a éste la legitimidad y el consentimiento ciudadano que le permitan gobernar con comodidad y docilidad.
Una de las falsas creencias mas propagadas por el folclore capitalista y sus apologistas académicos es la libertad de competencia, invocada como una de las principales bondades del capitalismo, repetida hasta la saciedad sin rigor ni base empírica con el único objetivo de engrandecer y dar cobertura doctrinal a tan destructivo modelo productivo y económico. Es la idea de que todas las personas pueden entrar libremente y sin trabas en cualquier sector industrial y comercial para iniciar un proyecto empresarial, adaptándose únicamente a las reglas de la demanda y la oferta, sin constreñimientos ni entorpecimientos a la competencia, es decir, garantizando la eliminación de cualquier elemento que restringa la libertad de competencia y de empresa (trusts, cárteles, fijación de precios, repartición de mercados, practicas colusorias, abuso de posición dominante...)
Sin embargo, del examen detenido de la historia y de los estudios mas serios emprendidos sobre la materia, se extrae una conclusión que desarticula y contradice este falso dogma.
Esta conclusión no es otra que la de considerar la libertad de competencia como una auténtica entelequia, una quimera. La libertad de competencia es como los unicornios, su semejanza e identidad con ellos es palmaria. Y es palmaria y absoluta, porque al igual que los unicornios, la libertad de competencia, tal y como se concibe en el plano teórico, no existe y aboca inextricablemente al régimen monopolista
En los inicios del capitalismo industrial, cuando las economías de las sociedades más avanzadas y enriquecidas, alcanzaron niveles de crecimiento y desarrollo astronómicos, dando lugar a cambios profundos en todos los ordenes y niveles por el auge del liberalismo burgués, las reglas librecambistas y de autonomía en la competencia promovidas por el pensamiento capitalista tuvieron una aplicación práctica equilibrada y ajustada a la teoría en todas las ramas de la industria. El acceso a la actividad empresarial era libre para todos aquellos que tuviesen sobrados recursos y, una vez iniciado un negocio, la libertad de competencia resultaba respetada por la gran diversidad de negocios y empresas que florecieron. Fue en este período, cuando el capitalismo aún estaba sin desarrollar, el único en el que, a costa de la miseria y explotación de la clase obrera, se podía apreciar un cierto nivel de equilibrio de la libertad de competencia.
Sin embargo, con el transcurso de los años, se fue produciendo y consolidando un fenómeno inherente al capitalismo y de gran transcedencia para comprender sus efectos: la concentración de la producción y el surgimiento del capitalismo financiero. Este rasgo de la fase superior del capitalismo, tiene como consecuencia inmediata el surgimiento del monopolio y la desaparición de la libertad de competencia, salvo a pequeña escala y en sectores irrelevantes.
Se trata de un fenómeno elevado a ley natural del capitalismo que provoca, como consecuencia inevitable del desarrollo capitalista, la concrentación de la producción en número reducido de potentes empresas, gigantes económicos de gran dimensión y proyección internacional que, a través de los conocidos trusts y consorcios, van apoderándose de manera excluyente, con estrategias torticeras y abusivas,de todas las ramas y sectores de la industria. Todo ello conduce inexorablemente a que la libertad de competencia se convierta en monopolio de las grandes corporaciones.
La concentración de la producción es un fenómeno que no puede desligarse del surgimiento del capitalismo financiero y la oligarquía financiera. Son los grandes bancos los que a través del sistema de participación -comprando acciones y formando parte de los consejos de administración de las sociedades de capital- y de la creación de comunidades de interés, van haciéndose con el control de las grandes empresas industriales, en todos sus sectores, estableciendo una alianza poderosísima y devastadora con la industria. Esta regresiva alianza se extiende también a la esfera política, en la que los funcionarios públicos de mayor rango, ingresan en la dirección de los grandes bancos, de los principales cárteles. De esta manera, las legislaciones mercantiles y bancarias de los países mas poderosos (Francia, UK, USA y Alemania) se articulan a la medida de los interés del capital financiero, fruto del conchabeo entre bancos, políticos e industriales capitalistas.
No debemos confundirnos. La libertad de competencia conduce inexorablemente al régimen monopolista.
Y no es que con este pequeño texto queramos dar respaldo a las tesis librecambistas y al modelo capitalista puro, sino que pretendemos desmontar la gran falacia de la libertad de empresa y de competencia, que no es más que una camuflaje retórico para encubrir el dominio de la oligarquía financiera y embellecer el capitalismo con el abstracto concepto de libertad.
La libertad económica es la libertad de los ricos y poderosos para explotar sin limites ni restricciones legales y expoliar los bienes comunes sin injerencias en su falsa libertad.
Una de las falsas creencias mas propagadas por el folclore capitalista y sus apologistas académicos es la libertad de competencia, invocada como una de las principales bondades del capitalismo, repetida hasta la saciedad sin rigor ni base empírica con el único objetivo de engrandecer y dar cobertura doctrinal a tan destructivo modelo productivo y económico. Es la idea de que todas las personas pueden entrar libremente y sin trabas en cualquier sector industrial y comercial para iniciar un proyecto empresarial, adaptándose únicamente a las reglas de la demanda y la oferta, sin constreñimientos ni entorpecimientos a la competencia, es decir, garantizando la eliminación de cualquier elemento que restringa la libertad de competencia y de empresa (trusts, cárteles, fijación de precios, repartición de mercados, practicas colusorias, abuso de posición dominante...)
Sin embargo, del examen detenido de la historia y de los estudios mas serios emprendidos sobre la materia, se extrae una conclusión que desarticula y contradice este falso dogma.
Esta conclusión no es otra que la de considerar la libertad de competencia como una auténtica entelequia, una quimera. La libertad de competencia es como los unicornios, su semejanza e identidad con ellos es palmaria. Y es palmaria y absoluta, porque al igual que los unicornios, la libertad de competencia, tal y como se concibe en el plano teórico, no existe y aboca inextricablemente al régimen monopolista
En los inicios del capitalismo industrial, cuando las economías de las sociedades más avanzadas y enriquecidas, alcanzaron niveles de crecimiento y desarrollo astronómicos, dando lugar a cambios profundos en todos los ordenes y niveles por el auge del liberalismo burgués, las reglas librecambistas y de autonomía en la competencia promovidas por el pensamiento capitalista tuvieron una aplicación práctica equilibrada y ajustada a la teoría en todas las ramas de la industria. El acceso a la actividad empresarial era libre para todos aquellos que tuviesen sobrados recursos y, una vez iniciado un negocio, la libertad de competencia resultaba respetada por la gran diversidad de negocios y empresas que florecieron. Fue en este período, cuando el capitalismo aún estaba sin desarrollar, el único en el que, a costa de la miseria y explotación de la clase obrera, se podía apreciar un cierto nivel de equilibrio de la libertad de competencia.
Sin embargo, con el transcurso de los años, se fue produciendo y consolidando un fenómeno inherente al capitalismo y de gran transcedencia para comprender sus efectos: la concentración de la producción y el surgimiento del capitalismo financiero. Este rasgo de la fase superior del capitalismo, tiene como consecuencia inmediata el surgimiento del monopolio y la desaparición de la libertad de competencia, salvo a pequeña escala y en sectores irrelevantes.
Se trata de un fenómeno elevado a ley natural del capitalismo que provoca, como consecuencia inevitable del desarrollo capitalista, la concrentación de la producción en número reducido de potentes empresas, gigantes económicos de gran dimensión y proyección internacional que, a través de los conocidos trusts y consorcios, van apoderándose de manera excluyente, con estrategias torticeras y abusivas,de todas las ramas y sectores de la industria. Todo ello conduce inexorablemente a que la libertad de competencia se convierta en monopolio de las grandes corporaciones.
La concentración de la producción es un fenómeno que no puede desligarse del surgimiento del capitalismo financiero y la oligarquía financiera. Son los grandes bancos los que a través del sistema de participación -comprando acciones y formando parte de los consejos de administración de las sociedades de capital- y de la creación de comunidades de interés, van haciéndose con el control de las grandes empresas industriales, en todos sus sectores, estableciendo una alianza poderosísima y devastadora con la industria. Esta regresiva alianza se extiende también a la esfera política, en la que los funcionarios públicos de mayor rango, ingresan en la dirección de los grandes bancos, de los principales cárteles. De esta manera, las legislaciones mercantiles y bancarias de los países mas poderosos (Francia, UK, USA y Alemania) se articulan a la medida de los interés del capital financiero, fruto del conchabeo entre bancos, políticos e industriales capitalistas.
No debemos confundirnos. La libertad de competencia conduce inexorablemente al régimen monopolista.
Y no es que con este pequeño texto queramos dar respaldo a las tesis librecambistas y al modelo capitalista puro, sino que pretendemos desmontar la gran falacia de la libertad de empresa y de competencia, que no es más que una camuflaje retórico para encubrir el dominio de la oligarquía financiera y embellecer el capitalismo con el abstracto concepto de libertad.
La libertad económica es la libertad de los ricos y poderosos para explotar sin limites ni restricciones legales y expoliar los bienes comunes sin injerencias en su falsa libertad.
martes, 27 de agosto de 2013
La batalla cultural
El mayor triunfo del
capitalismo liberal ha sido su victoria en el terreno
cultural, fruto de haber conquistado a base de difamaciones
y manipulaciones mediáticas la mentalidad política de los
miembros de sus sociedades. De este triunfo surge el
monstruo de la hegemonía social y cultural del capitalismo,
un gigantesco escollo para transformar la sociedad y
superar las regresivas contradicciones e injusticias que
encierra el capitalismo. Por ello, el principal campo de
batalla en los sistemas occidentales es el cultural.
En comunidades con niveles altos de fragmentación y polarización social, donde los clivajes diseñan sociedades cutluralmente heterogéneas, con indicadores de igualdad y bienestar social bajos, la batalla cultural puede aplazarse y el cambio puede ser impulsado por una minoría concienciada (v.gr Cuba). Sin embargo, en los modelos occidentales, homogéneos y unificados en lo cultural e ideológico, la transformación sustancial y estructural de éstos exige una intensa campaña dialéctica para cambiar el sentir general de la población, agitar las conciencias y propiciar el apoyo popular al futuro proceso emancipador.
El pensamiento liberal, cargado de dosis de individualismo, competitividad y antisocialismo, ha conseguido imponer y consolidar en la subjetividad interna de la gente su visión de la realidad, sus valores, principios y categorías morales y políticas. Este fenómeno cultural, impulsado e implementado sibilina y perversamente a través de los mecanismos de socialización ha conseguido su objetivo primordial, al lograr que el grueso los ciudadanos de las sociedades capitalistas asuman y digieran como propio el discurso procapitalista del pensamiento dominante, produciéndose una relación de identidad entre la subjetividad política mayoritaria y las doctrinas neoliberales del establishment.
Esta realidad, que empieza a deslegimitarse y erosionarse por los abusos de la crisis, únicamente puede alterarse en favor de los ideales de solidaridad e igualdad propios del socialismo, utilizando los canales, espacios e instrumentos emanados de los sistemas a erradicar, haciendo uso de cuantos medios estén al alcance y especialmente aquellos que tengan mayor difusión. Las reticencias puristas de los revolucionarios de salón a participar en las estructuras políticas, culturales y comunicativas convencionales para construir contrahegemonía de izquierdas merecen todo el desprecio por entorpecer cualquier atisbo de cambio y actuar -contrarrevolucionaramente- en favor de la hegemonía neoliberal.
Los espacios comunicativos y culturales de la izquierda combativa, de aquellos que persiguen con autenticidad los valores nobles del socialismo, pueden resultar muy enriquecedores y formativos, pero su seguimiento es marginal, precario y minoritario.
Por este motivo, algunos apostamos por participar activamente en todos los canales de socialización y comunicación, construyendo un discurso asequible y entendible para la mayoría a fin de reconquistar la subjetividad política individual y la cultura colectiva, transformando progresivamente los patrones de valoración de la ciudadanía sobre la política.
Una vez se haya alcanzado este díficil y costoso objetivo, conquistar el poder político y legislar posteriormente para cambiar los modelos de organización en todas sus dimensiones y articular democracias populares y sociales supondra una tarea más liviana y con un exito asegurado de antemano, ya que las medidas transformadoras contaran con el apoyo y la legitimidad de una mayoria hegemónica.
En comunidades con niveles altos de fragmentación y polarización social, donde los clivajes diseñan sociedades cutluralmente heterogéneas, con indicadores de igualdad y bienestar social bajos, la batalla cultural puede aplazarse y el cambio puede ser impulsado por una minoría concienciada (v.gr Cuba). Sin embargo, en los modelos occidentales, homogéneos y unificados en lo cultural e ideológico, la transformación sustancial y estructural de éstos exige una intensa campaña dialéctica para cambiar el sentir general de la población, agitar las conciencias y propiciar el apoyo popular al futuro proceso emancipador.
El pensamiento liberal, cargado de dosis de individualismo, competitividad y antisocialismo, ha conseguido imponer y consolidar en la subjetividad interna de la gente su visión de la realidad, sus valores, principios y categorías morales y políticas. Este fenómeno cultural, impulsado e implementado sibilina y perversamente a través de los mecanismos de socialización ha conseguido su objetivo primordial, al lograr que el grueso los ciudadanos de las sociedades capitalistas asuman y digieran como propio el discurso procapitalista del pensamiento dominante, produciéndose una relación de identidad entre la subjetividad política mayoritaria y las doctrinas neoliberales del establishment.
Esta realidad, que empieza a deslegimitarse y erosionarse por los abusos de la crisis, únicamente puede alterarse en favor de los ideales de solidaridad e igualdad propios del socialismo, utilizando los canales, espacios e instrumentos emanados de los sistemas a erradicar, haciendo uso de cuantos medios estén al alcance y especialmente aquellos que tengan mayor difusión. Las reticencias puristas de los revolucionarios de salón a participar en las estructuras políticas, culturales y comunicativas convencionales para construir contrahegemonía de izquierdas merecen todo el desprecio por entorpecer cualquier atisbo de cambio y actuar -contrarrevolucionaramente- en favor de la hegemonía neoliberal.
Los espacios comunicativos y culturales de la izquierda combativa, de aquellos que persiguen con autenticidad los valores nobles del socialismo, pueden resultar muy enriquecedores y formativos, pero su seguimiento es marginal, precario y minoritario.
Por este motivo, algunos apostamos por participar activamente en todos los canales de socialización y comunicación, construyendo un discurso asequible y entendible para la mayoría a fin de reconquistar la subjetividad política individual y la cultura colectiva, transformando progresivamente los patrones de valoración de la ciudadanía sobre la política.
Una vez se haya alcanzado este díficil y costoso objetivo, conquistar el poder político y legislar posteriormente para cambiar los modelos de organización en todas sus dimensiones y articular democracias populares y sociales supondra una tarea más liviana y con un exito asegurado de antemano, ya que las medidas transformadoras contaran con el apoyo y la legitimidad de una mayoria hegemónica.
lunes, 12 de agosto de 2013
No es gestión, es ideología.
A la vista de las trabas que supone la ardua tarea de mentalizar a la mayoría de la estafa que esconde la crisis, de las dificultades que entraña el persuadir al grueso de la gente y al común de los mortales -a pesar de la nitidez y claridad que presenta la realidad para algunos sectores ilustrados y medianamente formados- que, desprovistos de grandes conocimientos políticos, no se empapan del trasfondo ideológico que subyace en la crisis y la gestión de ésta, traslademos el debate a lo puramente cuantificable y medible.
Y, en ese sentido, hay dos datos irrebatibles y
empíricos, totalmente ilustrativos y acreditativos del modelo laboral
decimonónico y regresivo que están implantado con el pretexto de la crisis.
Estos datos, en síntesis, son los siguientes:
-Desde 1996 a 2004, los beneficios económicos de las grandes empresas y corporaciones, técnicamente conocidos como excedentes, se incrementaron un 70 %. Actualmente, aún en "recesión" sus rendimientos siguen aumentando, sin que se hayan impuestos cargas y gravámenes fiscales adicionales sobre estos excedentes.
En contraposición, los rendimientos del trabajo, es decir, el poder real y adquisitivo de los trabajadores en forma de salario, ha descendido un 4%. No sólo el salario no ha crecido en época de bonanza, como lógicamente podría pensarse, sino que ha decrecido. ¿Sorprendente? ¿Casualidad? NO! Ideología neoliberal , pura y dura.
-Por primera vez, desde el inicio del régimen del 78, la distribución del PIB entre beneficios empresariales y salarios de los trabajadores, arroja un saldo favorable a las empresas. La aportación al PIB del excedente empresarial es superior a la aportación al PIB del rendimiento salarial, de la renta de los trabajadores.
Todo esto obedece a razones netamente ideológicas.
Se llama lucha de clases y la van ganando los ricos, como bien ejemplifico Warren Baffet.
-Desde 1996 a 2004, los beneficios económicos de las grandes empresas y corporaciones, técnicamente conocidos como excedentes, se incrementaron un 70 %. Actualmente, aún en "recesión" sus rendimientos siguen aumentando, sin que se hayan impuestos cargas y gravámenes fiscales adicionales sobre estos excedentes.
En contraposición, los rendimientos del trabajo, es decir, el poder real y adquisitivo de los trabajadores en forma de salario, ha descendido un 4%. No sólo el salario no ha crecido en época de bonanza, como lógicamente podría pensarse, sino que ha decrecido. ¿Sorprendente? ¿Casualidad? NO! Ideología neoliberal , pura y dura.
-Por primera vez, desde el inicio del régimen del 78, la distribución del PIB entre beneficios empresariales y salarios de los trabajadores, arroja un saldo favorable a las empresas. La aportación al PIB del excedente empresarial es superior a la aportación al PIB del rendimiento salarial, de la renta de los trabajadores.
Todo esto obedece a razones netamente ideológicas.
Se llama lucha de clases y la van ganando los ricos, como bien ejemplifico Warren Baffet.
jueves, 8 de agosto de 2013
Sobre la corrupción
La corrupción no es un fenómeno coyuntural o puntual, ni un fenómeno que afecte únicamente a los dos grandes partidos a nivel nacional, es un fenómeno endémico e inherente a un sistema político nauseabundo, hediondo y decante, como es el régimen político español del 78.
La corrupción se halla instalada en las mismas entrañas del sistema: todas sus instituciones están enterradas en un lodazal de podredumbre, clientelismo, corporativismo e indecencia política.
La erradicación eficaz y de raíz de la corrupción precisa urgente e imperiosamente un proceso de refundación que transforme de manera estructural el sistema político del 78 y siente las bases de un nuevo modelo político, radicalmente democrático y participativo.
Y esa propuesta constituyente, no puede, de ninguna manera, estar protagonizada ni impulsada por el PPSOE. Sería una auténtica incoherencia y el resultado sería parcial, sesgado y puramente cosmético. Ellos son directamente coresponsables de los mayores escándalos de corrupción y creadores del basurero institucional pestilente que carcome y erosiona la política en España.
Y, como la corrupción no es problema de ética individual y la historia ha consagrado como axioma irrebatible que el poder corrompe, la solución pasa también, (si se quiere atajar el problema de fondo con firmeza y contundencia) por instaurar en nuestro ordenamiento jurídico, con rango de norma constitucional, mecanismos de control y exigencia de responsabilidades, como sistemas de freno popular a los posibles abusos, excesos y desviaciones de poder en que puedan incurrir los gobernantes.
Precisamente por todo ello, el debate sobre la corrupción, como habitualmente ocurre en los medios convencionales, no debe convertirse en un debate infecundo y superficial, circunscrito únicamente al anecdotario particular de cada caso de corrupción que sale a luz. Este tratamiento es, además de deliberadamente buscado por los infames creadores de opinión, un ejercicio de pobreza analítica e intelectual.
El debate debe aprovecharse para tratar de manera reflexiva, racional y en profundidad el fenómeno de la corrupción que, resulta evidente, se encuentra estrechamente relacionado con los valores individualistas, materialistas y mercantilistas que ha conseguido implantar en el imaginario cultural colectivo el capitalismo liberal, para el que la avidez, el afán desmedido de lucro y el dinero, son principios y prácticas socialmente positivas y su seña de identidad.
La corrupción se halla instalada en las mismas entrañas del sistema: todas sus instituciones están enterradas en un lodazal de podredumbre, clientelismo, corporativismo e indecencia política.
La erradicación eficaz y de raíz de la corrupción precisa urgente e imperiosamente un proceso de refundación que transforme de manera estructural el sistema político del 78 y siente las bases de un nuevo modelo político, radicalmente democrático y participativo.
Y esa propuesta constituyente, no puede, de ninguna manera, estar protagonizada ni impulsada por el PPSOE. Sería una auténtica incoherencia y el resultado sería parcial, sesgado y puramente cosmético. Ellos son directamente coresponsables de los mayores escándalos de corrupción y creadores del basurero institucional pestilente que carcome y erosiona la política en España.
Y, como la corrupción no es problema de ética individual y la historia ha consagrado como axioma irrebatible que el poder corrompe, la solución pasa también, (si se quiere atajar el problema de fondo con firmeza y contundencia) por instaurar en nuestro ordenamiento jurídico, con rango de norma constitucional, mecanismos de control y exigencia de responsabilidades, como sistemas de freno popular a los posibles abusos, excesos y desviaciones de poder en que puedan incurrir los gobernantes.
Precisamente por todo ello, el debate sobre la corrupción, como habitualmente ocurre en los medios convencionales, no debe convertirse en un debate infecundo y superficial, circunscrito únicamente al anecdotario particular de cada caso de corrupción que sale a luz. Este tratamiento es, además de deliberadamente buscado por los infames creadores de opinión, un ejercicio de pobreza analítica e intelectual.
El debate debe aprovecharse para tratar de manera reflexiva, racional y en profundidad el fenómeno de la corrupción que, resulta evidente, se encuentra estrechamente relacionado con los valores individualistas, materialistas y mercantilistas que ha conseguido implantar en el imaginario cultural colectivo el capitalismo liberal, para el que la avidez, el afán desmedido de lucro y el dinero, son principios y prácticas socialmente positivas y su seña de identidad.
miércoles, 17 de julio de 2013
Por un modelo de contrainformación
Es sobradamente conocida por la generalidad de la población española,
sin distinciones de clase y con independencia del nivel formativo e
intelectual del ciudadano al que consultemos sobre este particular, la
enorme influencia y el inmenso poder que ejercen los medios de
comunicación masivos en todas las cuestiones de la arena pública, en la
mentalidad de los ciudadanos y en la formación de la opinión pública
sobre todo tipo de asuntos, desde lo mas trascendentales a los más
banales.
Éstos potentes comunicadores y creadores de opinión, constituyen, sin
ningún margen para la duda y de facto, un Cuarto Poder, anejo a los
tres grandes poderes constitucionales del Estado, aunque no en el
sentido propio y estricto del término.
Aunque está apreciación sea poco rigurosa desde la óptica jurídica y
no encuentre acomodo alguno en los postulados más elementales del
Derecho constitucional, ya que carece de base doctrinal alguna, de la
misma manera que los medios de comunicación carecen, en su
configuración, de los elementos definitorios, característicos y
consustanciales a los poderes centrales del Estado, la afirmación es perfectamente acertada
desde una perspectiva interpretativa y extra-jurídica y, asimismo, disfruta de una amplia aceptación en distintas disciplinas académicas.
Este planeamiento, que situa a los medios de comunicación, en el
contexto de la sociedad de la información, en un lugar central de la
vida política, podría defenderse bajo la misma premisa y con
idéntico fundamento, respecto del Poder Financiero y, en este caso,
con mayor aplomo y vehemencia si cabe, a la vista del secuestro al
que tienen sometida a la democracia y su supremacia o alianza con
los gobernantes. Pero no es este el tema de reflexión en la presente
publicación. Con esta referencia al despótico mundo financiero,
únicamente pretendo evidenciar la existencia, en nuestros modelos de
organización, de tiranías ocultas, privadas y secretas - ya sean del
mundo financiero o mediático-que, de facto, condicionan en gran
medida la agenda institucional y las decisiones públicas, cuyos
efectos repercuten directamente en la ciudadanía y dañan severamente
las máximas democráticas.
Observamos, con total claridad y de manera nítida, como agentes externos y ajenos a las instituciones con poder de decisión, emanadas de un sistema democrático (en su versión occidental y constitucionalista), interfieren e influyen en la gestión de los asuntos públicos que, al menos en el plano téorico, esta confiada exclusiva y excluyentemente a delegados electos, con legimitad legal y racional para adoptar decisiones en nombre de la colectividad delegante.
Además de su papel protagonista en la vida política, moldeando y maleando la agenda institucional hasta el extremo de marcar los grandes temas a discutir, los medios de comunicación, tradicionalmente y con mayor incidencia, cuando empezaron a operar como auténticos medios de masas, han constituido uno de los grandes instrumentos y mecanismos de socialización y el principal vehículo, junto con la educación, para transmitir una visión sobre la realidad y fomentar una cultura determinada. A mi parecer y después de la educación, la comunicación informativa y periodística, es el mayor arma de adoctrinamiento -sin la carga peyorativa que suele acompañar a este término- y una herramienta de gran calado para forjar la subjetividad polìtica interna, en el plano individual, y la cultura política, en el plano colectivo.
Precisamente por todo ello,es de vital importancia rediseñar un modelo de comunicación y regular la actividad periodística en favor de los interes generales y, sobre todo, en nombre de la profesionalidad, rigurosidad e independencia, como reglas supremas que debe presidir la actividad periodística. Todo ello con el propósito de recuperar la esencia de la actividad informativa y, simultanea y cumulutivamente, desintoxicando la denostada imagen, práctica y realidad de los medios de comunicación en nuestro Estado. Una realidad que sitúa a los medios de comunicación, como potentes corporaciones al servicio de los poderosos, expertos manipuladores y distorsionadores de los acontencimientos de la vida pòlítica, económica y social y execrables herramientas de inoculaciòn de la cultura hegemógica pro capitalista.
Y es aquí donde irrumpe mi propuesta, algo debil y falta de desarrollo en algunos aspectos, pero guiada por nobles ideales y orientada a constuir instrumentos de comunicación social y política que satisfagan enteramente los principios que deben regir la actividad periodística: independencia, rigurosidad y ética profesional. Es una propuesta que se encuadra dentro de las reivindicaciones planteadas por los movimientos populares y que encuentra su referente en los sistemas de gestión de los medios de comunicación promovidos y puestos en marcha en algunas regiones de America Latina. Para ser mas exactos, me refiero a los proyectos de comunicación e información comunitarios, de administración colectiva y popular, que con gran acogida y seguimiento, se han impulsado en territorios zapatistas y en algunos puntos de Bolivia y Venezuela.
En consecuencia y partiendo de las premisas expuestas, este modelo de comunicación, radicalmente democrático, abierto y plural, exige expropiar los medios de comunicación masivos y convencionales a las grandes corporaciones mediáticas que los controlan en los países capitalistas (en los que el grueso de los programas, tertulias, periódicos y medios en general, están gestionados por sectores de la derecha con suficeintes recursos económicos para emprender en el mundo de la comunicación) y entregarlos a la sociedad en pos de la colectivización de la actividad comunicativa e informadora y con la finalidad de preservar la verdad en la labor periodística.
Y es que, es lógico, racional y de sentido común que si los mecanismos de difusión y transmisión informativa se introducen, como sucede en nuestro país y en los países de la familia capitalista-liberal, en la lógica de la economía de mercado, la mercantilización y el corporativismo penetrarán en ellos como un punzón ardiente, defenestrando cualquier atisbo de crítica, independencia y oposición que pudiera existir en ellos, contaminado el mundo del periodismo y condenando a los profesionales de esta imprescindible labor, a ser meros sujetos pasivos y cómplices de la estafa informativa perpretada por estos abyectos creadores de opinión.
Observamos, con total claridad y de manera nítida, como agentes externos y ajenos a las instituciones con poder de decisión, emanadas de un sistema democrático (en su versión occidental y constitucionalista), interfieren e influyen en la gestión de los asuntos públicos que, al menos en el plano téorico, esta confiada exclusiva y excluyentemente a delegados electos, con legimitad legal y racional para adoptar decisiones en nombre de la colectividad delegante.
Además de su papel protagonista en la vida política, moldeando y maleando la agenda institucional hasta el extremo de marcar los grandes temas a discutir, los medios de comunicación, tradicionalmente y con mayor incidencia, cuando empezaron a operar como auténticos medios de masas, han constituido uno de los grandes instrumentos y mecanismos de socialización y el principal vehículo, junto con la educación, para transmitir una visión sobre la realidad y fomentar una cultura determinada. A mi parecer y después de la educación, la comunicación informativa y periodística, es el mayor arma de adoctrinamiento -sin la carga peyorativa que suele acompañar a este término- y una herramienta de gran calado para forjar la subjetividad polìtica interna, en el plano individual, y la cultura política, en el plano colectivo.
Precisamente por todo ello,es de vital importancia rediseñar un modelo de comunicación y regular la actividad periodística en favor de los interes generales y, sobre todo, en nombre de la profesionalidad, rigurosidad e independencia, como reglas supremas que debe presidir la actividad periodística. Todo ello con el propósito de recuperar la esencia de la actividad informativa y, simultanea y cumulutivamente, desintoxicando la denostada imagen, práctica y realidad de los medios de comunicación en nuestro Estado. Una realidad que sitúa a los medios de comunicación, como potentes corporaciones al servicio de los poderosos, expertos manipuladores y distorsionadores de los acontencimientos de la vida pòlítica, económica y social y execrables herramientas de inoculaciòn de la cultura hegemógica pro capitalista.
Y es aquí donde irrumpe mi propuesta, algo debil y falta de desarrollo en algunos aspectos, pero guiada por nobles ideales y orientada a constuir instrumentos de comunicación social y política que satisfagan enteramente los principios que deben regir la actividad periodística: independencia, rigurosidad y ética profesional. Es una propuesta que se encuadra dentro de las reivindicaciones planteadas por los movimientos populares y que encuentra su referente en los sistemas de gestión de los medios de comunicación promovidos y puestos en marcha en algunas regiones de America Latina. Para ser mas exactos, me refiero a los proyectos de comunicación e información comunitarios, de administración colectiva y popular, que con gran acogida y seguimiento, se han impulsado en territorios zapatistas y en algunos puntos de Bolivia y Venezuela.
En consecuencia y partiendo de las premisas expuestas, este modelo de comunicación, radicalmente democrático, abierto y plural, exige expropiar los medios de comunicación masivos y convencionales a las grandes corporaciones mediáticas que los controlan en los países capitalistas (en los que el grueso de los programas, tertulias, periódicos y medios en general, están gestionados por sectores de la derecha con suficeintes recursos económicos para emprender en el mundo de la comunicación) y entregarlos a la sociedad en pos de la colectivización de la actividad comunicativa e informadora y con la finalidad de preservar la verdad en la labor periodística.
Y es que, es lógico, racional y de sentido común que si los mecanismos de difusión y transmisión informativa se introducen, como sucede en nuestro país y en los países de la familia capitalista-liberal, en la lógica de la economía de mercado, la mercantilización y el corporativismo penetrarán en ellos como un punzón ardiente, defenestrando cualquier atisbo de crítica, independencia y oposición que pudiera existir en ellos, contaminado el mundo del periodismo y condenando a los profesionales de esta imprescindible labor, a ser meros sujetos pasivos y cómplices de la estafa informativa perpretada por estos abyectos creadores de opinión.
miércoles, 10 de julio de 2013
Hablemos de democracia
Desde el estallido de la pronunciada crisis sistémica y estructural del modelo de producción capitalista, en su dominante y mundializada dimensión financiera y bursátil, las dramáticas y antisociales consecuencias que ha generado su gestión, por parte de las autoridades políticas -estatales y supraestatales-, en las sociedades postindustriales de la periferia europea, han venido acompañadas de una fenómeno generalizado de desafección y desprestigio de la democracia liberal representativa.
Sin lugar a dudas, este profundo desapego presenta una mayor incidencia y visibilidad en las sociedades que más están sufriendo los efectos del expolio y saqueo que los altos representantes del neoliberalismo están perpetrando con el pretexto de la crisis y la falacia de la deuda pública.
Si bien es cierto que esta realidad cultural y política, de desapego y falta de confianza hacia las instituciones propias de los sistemas representativos, se percibe y despliega sus efectos con más fuerza e intensidad en las sociedades periféricas, podemos realizar un ejercicio de analogía y extrapolar este complejo fenómeno al resto de sociedades donde el capitalismo en lo económico, y el liberalismo en lo ideológico y político, se han implantando con solidez.
Esta pauta valorativa, de desengaño de la ciudadanía hacía la política tradicional e institucional alcanza niveles mas elevados en las sociedades de la periferia europea, en el contexto actual, esencialmente por la relación de causalidad que existe entre el paro y el bienestar social, como variable independientes, y la confianza en la casta política, como variable dependiente.
Destacar que la relación causa-efecto apuntada y las conclusiones que de ella se desprenden, además de resultar de la aplicación de las más elementales reglas de la lógica y del sentido común, ha quedado constada y acreditada por los resultados de la investigación politológica desarrollada sobre este terreno.
Se trata de un fenómeno que transforma las valoraciones, percepciones y respuestas subjetivas de los ciudadanos sobre objetos centrales y capitales del sistema político, como puede ser el Parlamento y el Gobierno y mina la legitimidad, credibilidad y reputación de sus instituciones primarias, desatando una erosiva crisis de identificación entre representantes y representados fácilmente apreciable en la opinión pública y probada por las numerosas encuestas de opinión realizadas y, por tanto, manifiesta, nítida y clara pero nada novedosa para ciertos sectores académicos e intelectuales que, desde hace tiempo, vienen advirtiendo y evidenciando las deficiencias, fracasos y limitaciones de la democracia liberal representativa.
Los efectos descritos, son consecuencia directa de las limitaciones inherentes a la concepción elitista, pobre y oligárquica que desde el pensamiento liberal y conservador se mantienen y defienden del diseño político y jurídico que debe tener la democracia como forma de gobierno. Esta teoría, de naturaleza excluyente, exclusivista y reducida, postula la incapacidad material e intelectual de las capas sociales mayoritarias para dirigir la vida pública por su falta de formación y preparación y apuesta, revestida siempre con falsas proclamas democráticas, por una modelo de democracia, puramente procedimental, de formas y no de contenido.Esta corriente teórica, confronta con la segunda visión de la democracia, a saber: democracia material, sustantiva e inclusiva. Esta visión, acogida por la izquierda alternativa persigue el objetivo básico y consustancial de la autentica concepción democrática, es decir, la extensión del poder y la capacidad para hacer política al mayor número de personas, sin distinciones de ningún tipo.
Es la confrontación ideológica y dialéctica entre dos maneras de comprender los fenómenos políticos y sociologícos y, fundamentalmente, entre dos corrientes y visiones de la democracia. Aunque en las dos se parte del gobierno representativo y de los principios que lo integran como base y fundamento de la globalidad del sistema político democrático, las diferencias surgen en las posibilidades reales de intervención en el juego político que deben otorgarse a los ciudadanos más allá de su participación en procesos electorales.
En este debate y hablando claro y directo, están más que claros los interés y pretensiones de los colectivos que conforman una y otra corriente de pensamiento:
La visión de la democracia material e inclusiva, trata de aproximarse lo máximo posible al ideo puro de la democracia, a la democracia en su máxima significación, apostando por articular mecanismos e instrumentos de democracia participativa que permitan la intervención directa de los miembros de las sociedades en la vida pública, en el proceso de toma de decisiones. Se persigue la representación de la sociedad en y ante el poder, es decir, la creación de espacios de decisión destinados a que los depositantes y titulares de la soberanía y detentadores de la misma, ejerzan directamente y sin intermediarios el poder político, cumpliéndose la máxima del principio democrático.
En contraposición, la corriente liberal, desde posturas que atacan frontalmente la esencia democrática, trata de dar cobertura doctrinal y teórica a la restricción de la actividad política a los más preparados, aptos y capaces reduciendo la participación de las capas sociales, principalmente las de menos recursos, a la pasividad electoral, a su mera intervención en la elección de representantes.
Lamentablemente y debido al control que ejercen los representantes y partidarios del modelo liberal en todos los medios de socialización, sus posturas, siempre encubiertas y camufladas con el manto de la democracia y las libertades, calan y encuentran acomodo en una gran parte de la población que, de manera acrítica las recibe y convierte en convicción personal. De ahí la necesidad de construir contrahegemonia y conquistar la subjetividad política de la población.
Sin embargo, un análisis riguroso de los sistemas construidos en nombre del liberalismo, revela que tras los planteamientos políticos darwiswinistas y su concepción elitista de la democracia, los defensores de esta execrable doctrina, únicamente persiguen el oscuro objetivo de perpetuar en las estructuras que genera el poder a las oligarguía política, estrechamente aliada y confabulada con la oligarquía económica, para garantizar la conservación y estabilidad de sus respectivos privilegios y neutralizando a la vez cualquier atisbo de oposición y alternancia.
Ya en el terreno material, concreto y específico, podemos observar con claridad en la práctica política y en el escenario público español la lucha mantenida por los grupos que defienden una y otra visión de la democracia. De la misma manera, contemplamos continua y sistemáticamente, las fuertes reticencias de aquellos que se encuentran en situación de poder y dominio, a incrementar la participación ciudadana en la vida política y regenerar la política en favor de un modelo radical y estructuralmente más inclusivo y abierto.
Una oposición que se entiende perfectamente desde la estrategia orquestada y planificada por los sectores dominantes para preservar sus lujos, y que se desarrolla y aplica a través de todos los cauces y medios existentes (formales e informales, oficiales y extraoficiales, visibles y ocultos) haciendo uso, si es necesario, -sin escrúpulos e intencionadamente, pero siempre de manera sutil y encubierta- de la coacción, la represión, la sanción, la criminalización y todos los mecanismos imaginables, habidos y por haber, para frenar las luchas democráticas, contestatarias y colectivas contra los abusos, injusticias y excesos del sistema en todas sus dimensiones.
Sin lugar a dudas, este profundo desapego presenta una mayor incidencia y visibilidad en las sociedades que más están sufriendo los efectos del expolio y saqueo que los altos representantes del neoliberalismo están perpetrando con el pretexto de la crisis y la falacia de la deuda pública.
Si bien es cierto que esta realidad cultural y política, de desapego y falta de confianza hacia las instituciones propias de los sistemas representativos, se percibe y despliega sus efectos con más fuerza e intensidad en las sociedades periféricas, podemos realizar un ejercicio de analogía y extrapolar este complejo fenómeno al resto de sociedades donde el capitalismo en lo económico, y el liberalismo en lo ideológico y político, se han implantando con solidez.
Esta pauta valorativa, de desengaño de la ciudadanía hacía la política tradicional e institucional alcanza niveles mas elevados en las sociedades de la periferia europea, en el contexto actual, esencialmente por la relación de causalidad que existe entre el paro y el bienestar social, como variable independientes, y la confianza en la casta política, como variable dependiente.
Destacar que la relación causa-efecto apuntada y las conclusiones que de ella se desprenden, además de resultar de la aplicación de las más elementales reglas de la lógica y del sentido común, ha quedado constada y acreditada por los resultados de la investigación politológica desarrollada sobre este terreno.
Se trata de un fenómeno que transforma las valoraciones, percepciones y respuestas subjetivas de los ciudadanos sobre objetos centrales y capitales del sistema político, como puede ser el Parlamento y el Gobierno y mina la legitimidad, credibilidad y reputación de sus instituciones primarias, desatando una erosiva crisis de identificación entre representantes y representados fácilmente apreciable en la opinión pública y probada por las numerosas encuestas de opinión realizadas y, por tanto, manifiesta, nítida y clara pero nada novedosa para ciertos sectores académicos e intelectuales que, desde hace tiempo, vienen advirtiendo y evidenciando las deficiencias, fracasos y limitaciones de la democracia liberal representativa.
Los efectos descritos, son consecuencia directa de las limitaciones inherentes a la concepción elitista, pobre y oligárquica que desde el pensamiento liberal y conservador se mantienen y defienden del diseño político y jurídico que debe tener la democracia como forma de gobierno. Esta teoría, de naturaleza excluyente, exclusivista y reducida, postula la incapacidad material e intelectual de las capas sociales mayoritarias para dirigir la vida pública por su falta de formación y preparación y apuesta, revestida siempre con falsas proclamas democráticas, por una modelo de democracia, puramente procedimental, de formas y no de contenido.Esta corriente teórica, confronta con la segunda visión de la democracia, a saber: democracia material, sustantiva e inclusiva. Esta visión, acogida por la izquierda alternativa persigue el objetivo básico y consustancial de la autentica concepción democrática, es decir, la extensión del poder y la capacidad para hacer política al mayor número de personas, sin distinciones de ningún tipo.
Es la confrontación ideológica y dialéctica entre dos maneras de comprender los fenómenos políticos y sociologícos y, fundamentalmente, entre dos corrientes y visiones de la democracia. Aunque en las dos se parte del gobierno representativo y de los principios que lo integran como base y fundamento de la globalidad del sistema político democrático, las diferencias surgen en las posibilidades reales de intervención en el juego político que deben otorgarse a los ciudadanos más allá de su participación en procesos electorales.
En este debate y hablando claro y directo, están más que claros los interés y pretensiones de los colectivos que conforman una y otra corriente de pensamiento:
La visión de la democracia material e inclusiva, trata de aproximarse lo máximo posible al ideo puro de la democracia, a la democracia en su máxima significación, apostando por articular mecanismos e instrumentos de democracia participativa que permitan la intervención directa de los miembros de las sociedades en la vida pública, en el proceso de toma de decisiones. Se persigue la representación de la sociedad en y ante el poder, es decir, la creación de espacios de decisión destinados a que los depositantes y titulares de la soberanía y detentadores de la misma, ejerzan directamente y sin intermediarios el poder político, cumpliéndose la máxima del principio democrático.
En contraposición, la corriente liberal, desde posturas que atacan frontalmente la esencia democrática, trata de dar cobertura doctrinal y teórica a la restricción de la actividad política a los más preparados, aptos y capaces reduciendo la participación de las capas sociales, principalmente las de menos recursos, a la pasividad electoral, a su mera intervención en la elección de representantes.
Lamentablemente y debido al control que ejercen los representantes y partidarios del modelo liberal en todos los medios de socialización, sus posturas, siempre encubiertas y camufladas con el manto de la democracia y las libertades, calan y encuentran acomodo en una gran parte de la población que, de manera acrítica las recibe y convierte en convicción personal. De ahí la necesidad de construir contrahegemonia y conquistar la subjetividad política de la población.
Sin embargo, un análisis riguroso de los sistemas construidos en nombre del liberalismo, revela que tras los planteamientos políticos darwiswinistas y su concepción elitista de la democracia, los defensores de esta execrable doctrina, únicamente persiguen el oscuro objetivo de perpetuar en las estructuras que genera el poder a las oligarguía política, estrechamente aliada y confabulada con la oligarquía económica, para garantizar la conservación y estabilidad de sus respectivos privilegios y neutralizando a la vez cualquier atisbo de oposición y alternancia.
Ya en el terreno material, concreto y específico, podemos observar con claridad en la práctica política y en el escenario público español la lucha mantenida por los grupos que defienden una y otra visión de la democracia. De la misma manera, contemplamos continua y sistemáticamente, las fuertes reticencias de aquellos que se encuentran en situación de poder y dominio, a incrementar la participación ciudadana en la vida política y regenerar la política en favor de un modelo radical y estructuralmente más inclusivo y abierto.
Una oposición que se entiende perfectamente desde la estrategia orquestada y planificada por los sectores dominantes para preservar sus lujos, y que se desarrolla y aplica a través de todos los cauces y medios existentes (formales e informales, oficiales y extraoficiales, visibles y ocultos) haciendo uso, si es necesario, -sin escrúpulos e intencionadamente, pero siempre de manera sutil y encubierta- de la coacción, la represión, la sanción, la criminalización y todos los mecanismos imaginables, habidos y por haber, para frenar las luchas democráticas, contestatarias y colectivas contra los abusos, injusticias y excesos del sistema en todas sus dimensiones.
domingo, 18 de abril de 2010
Elecciones personales.
Debe otorgarse valor no a la elección en sí, no a la acción de optar o escoger libremente entre una opción u otra, sino a las elecciones personales por lo que ellas entrañan, por lo que de valioso tengan esas experiencias respectivamente, de modo que no cualquier elección sería correcta o valiosa. Por tanto lo valioso, lo positivo y lo virtuoso de una eleccion no reside en el hecho de que sea fruto de una decision individual sino que tal elección debe encontrar su fundamento y la razón para su protección en «la bondad de su contenido», en la aprobación -por parte de la comunidad- del fin que persiguen.
De llevarse a cabo la defensa de una eleccion personal, tal defensa debe basarse en el valor sustantivo otorgado a la práctica y no en el concepto voluntarista del derecho a la privacidad.
Hacer mención a la idea de que el individuo tiene capacidad para realizar sus elecciones en un espacio neutral sustraído de todo entorno cultural, es algo absurdo.
De llevarse a cabo la defensa de una eleccion personal, tal defensa debe basarse en el valor sustantivo otorgado a la práctica y no en el concepto voluntarista del derecho a la privacidad.
Hacer mención a la idea de que el individuo tiene capacidad para realizar sus elecciones en un espacio neutral sustraído de todo entorno cultural, es algo absurdo.
sábado, 21 de noviembre de 2009
!!Viva la piratería!!
Desde que el barco pesquero Alakrana, dirigido por ciudadanos del Pais Vasco, fue capturado por parte de los piratas somalíes y sus tripulantes secuestrados se ha originado un gran debate -carente de reflexión y de fundamento teórico- en los medios de convención masicos respecto a la actitud de las autoridades correspondientes frente a este problema.
El barco Alakrana, después de un período de intensas discusiones y demandas, ha sido liberado y sus tripulantes ya se encuentran a salvo.
Ninguno de los medios de comunicación mas seguidos en nuestro territorio ha querido dar cobertura a otra visión y otra perspectiva de la pirataría somalí. El posicionamiento de todos estos medios sensacionalista ha sido el mismo. ¿ Por qué ninguno ha mencionado que los barcos extranjeros saquean de manera ilegal los caladeros y los recursos pesqueros del territorio somalí?
La población somalí, una de las pobres y desfavorecidas de Afríca, que por cierto, carece de un poder estatal estable, encuentra en la pesca el sustento para su supervivencia. Esta situación de debilidad y vulnerabilidad es aprovechada por las grandes compañias pesqueras, sin escrupulos algunos, para intentar robar los recursos que corresponden al territorio somalí y por tanto, a la población somalí.
Ante estas practicas pesqueras ilegales, que diezman los recursos de esta región africana, los somalís se han visto obligados a recurrir a estos mecanismos e intrumentos de secuestro y ataques violentos para frenar el expolio que vienen sufriendo desde tiempos inmemoriales.
Desde que los piratais somalies, han decidido armarse y comenzar una tarea de neutralización de los grandes barcos extranjeros, las condiciones de vida, dentro de lo que cabe, han mejorado notablemente.
Parece que las autoridades españolas han optado por la medida mas cómoda e ineficaz posible -es como castigar y punir en vez de re-educar-: acoplar a todos estos barcos pesqueros internacional mecanismos de protección y seguridad, que con toda seguridad, y en otro ámbito, supondrán una súbida de los precios.
La opinión pública mayoritaria en nuestra sociedad, tiene una idea tergiversada y distorsionada de este conflicto, en el que se presenta a los "piratas" somalís como terroristas, saqueadores y ladrones y a los grandes barcos extranjeros como benevolentes y víctimas de una practica irracional.
Todo el debate y la discusión generada por esta retención del barco Alacrana, implica algo mucho mas complejo que un simple secuestro.
Representa la actitud de las grandes potencias orientada a explotar los recursos, las tierras y los trabajadores de las regiones mas emprobecidas del planeta.
Desde este blog quiero mostrar mi más enérgico apoyo a las luchas somalís en contra del expolio y del robo neocolonialista al que están sometidos.
Terminaré, aportando el link, de un breve documental-reportaje que ilustra lo defendido en este post.
http://www.diagonalperiodico.net/Una-vision-distinta-de-los-piratas.html
El barco Alakrana, después de un período de intensas discusiones y demandas, ha sido liberado y sus tripulantes ya se encuentran a salvo.
Ninguno de los medios de comunicación mas seguidos en nuestro territorio ha querido dar cobertura a otra visión y otra perspectiva de la pirataría somalí. El posicionamiento de todos estos medios sensacionalista ha sido el mismo. ¿ Por qué ninguno ha mencionado que los barcos extranjeros saquean de manera ilegal los caladeros y los recursos pesqueros del territorio somalí?
La población somalí, una de las pobres y desfavorecidas de Afríca, que por cierto, carece de un poder estatal estable, encuentra en la pesca el sustento para su supervivencia. Esta situación de debilidad y vulnerabilidad es aprovechada por las grandes compañias pesqueras, sin escrupulos algunos, para intentar robar los recursos que corresponden al territorio somalí y por tanto, a la población somalí.
Ante estas practicas pesqueras ilegales, que diezman los recursos de esta región africana, los somalís se han visto obligados a recurrir a estos mecanismos e intrumentos de secuestro y ataques violentos para frenar el expolio que vienen sufriendo desde tiempos inmemoriales.
Desde que los piratais somalies, han decidido armarse y comenzar una tarea de neutralización de los grandes barcos extranjeros, las condiciones de vida, dentro de lo que cabe, han mejorado notablemente.
Parece que las autoridades españolas han optado por la medida mas cómoda e ineficaz posible -es como castigar y punir en vez de re-educar-: acoplar a todos estos barcos pesqueros internacional mecanismos de protección y seguridad, que con toda seguridad, y en otro ámbito, supondrán una súbida de los precios.
La opinión pública mayoritaria en nuestra sociedad, tiene una idea tergiversada y distorsionada de este conflicto, en el que se presenta a los "piratas" somalís como terroristas, saqueadores y ladrones y a los grandes barcos extranjeros como benevolentes y víctimas de una practica irracional.
Todo el debate y la discusión generada por esta retención del barco Alacrana, implica algo mucho mas complejo que un simple secuestro.
Representa la actitud de las grandes potencias orientada a explotar los recursos, las tierras y los trabajadores de las regiones mas emprobecidas del planeta.
Desde este blog quiero mostrar mi más enérgico apoyo a las luchas somalís en contra del expolio y del robo neocolonialista al que están sometidos.
Terminaré, aportando el link, de un breve documental-reportaje que ilustra lo defendido en este post.
http://www.diagonalperiodico.net/Una-vision-distinta-de-los-piratas.html
domingo, 1 de noviembre de 2009
Me cago en las vanguardias revolucionarias.
Teorías elitistas y vanguardistas dentro del pensamiento revolucionario han intentando apoderarse y acaparar la lucha de movimientos sociales y populares y conseguir, que en un acto de cobardía, ( pues el delegacionismo no es otra cosa) entreguen y cedan el rumbo de sus luchas transformadoras a organizaciones y fuerzas políticas vanguardistas que piensan estar en posesión de la solución infalible al problema social.
Este afán por creer estar en posesión de la verdad absoluta y tener la solución infalible al problema social también se presentaba en el ideario político de antiguos pensadores revolucionarios, como es el caso de Marx y sus obras de tinte exclusivista y vanguardista que mas adelante serían moldeadas y completadas por Lenin. Porque hay que recordar que Marx se centro principalmente en el ámbito sociologico y económico, y su definición política era muy poco precisa y únicamente contenia referencias a la Comuna de Paris de 1871. Este intento de Marx y los suyos por erigirse como salvadores de las clases oprimidas puede observarse en el enfrentamiento verbal y teórico entre Marx y su opositor libertario Proudhon. Un Marx que al principio alabó y elogió la obra de Proudhon y que mas adelantes tras la negativa de este último a unirse a la organización autoritaria de Marx, recibió fuertes críticas por parte de un Marx dogmático y resabido. Proudhon indicaba a Marx, que el tenia por profesión antidogmatico y que no consideraba que tuvieran que erigirse como profetas de la nueva religión, aunque fuera la religión de la salvación. Que su función era alentar y promover levantamientos y protestas, pero no presentarse como líderes carismáticos.
No es un hecho apartado y aislado dentro del comportamiento de Marx.Este ha tenido la extraña costumbre de difamar y desdeñar las ideas de aquellos que le han servido de influencia en su pensamiento -Hegel-.
Todo ésto sin perjuicio de las valiosas aportaciones del marxismo a la crítica del sistema capitalista.
Por ello, y acabando esta corta actualziación -el tiempo apremia y no tengo todo el que quisiera- concluirse con mi opción revolucionaria.
La transformación del orden social ha de ser protagonizada por el propio pueblo. El ha de ser quien diriga el rumbo de la revolución, el ha de ser quien organice la vida social y quién tome las decisiones que crea pertinentes sin someterse a organziaciones políticas en las que las decisiones las tomen unos pocos, por muy defensoras de los intereses populares que aparenten ser.
Es fundamental a mi parecer para el auge de los movimientos antisistema, la aparición de nuevos intrumentos teóricos, renovados, llenos de nuevas ideas y actitudes revolucionarias, abandonando el rígido y economicista discurso que aún mantienen algunos sectores del pensamiento crítico. Que duda cabe, sin desechar antiguas ideas revolucionarias. Y sobre todo, recordando en todo momento, que la teoría y la acción van unidas, y que sin la segunda la primera no es absolutamente nada. Que un acto vale más que mil palabras y puede generar tan solo en un par de días mucha mas difusión y propaganda que mil panfletos con una retórica excelente.
Este afán por creer estar en posesión de la verdad absoluta y tener la solución infalible al problema social también se presentaba en el ideario político de antiguos pensadores revolucionarios, como es el caso de Marx y sus obras de tinte exclusivista y vanguardista que mas adelante serían moldeadas y completadas por Lenin. Porque hay que recordar que Marx se centro principalmente en el ámbito sociologico y económico, y su definición política era muy poco precisa y únicamente contenia referencias a la Comuna de Paris de 1871. Este intento de Marx y los suyos por erigirse como salvadores de las clases oprimidas puede observarse en el enfrentamiento verbal y teórico entre Marx y su opositor libertario Proudhon. Un Marx que al principio alabó y elogió la obra de Proudhon y que mas adelantes tras la negativa de este último a unirse a la organización autoritaria de Marx, recibió fuertes críticas por parte de un Marx dogmático y resabido. Proudhon indicaba a Marx, que el tenia por profesión antidogmatico y que no consideraba que tuvieran que erigirse como profetas de la nueva religión, aunque fuera la religión de la salvación. Que su función era alentar y promover levantamientos y protestas, pero no presentarse como líderes carismáticos.
No es un hecho apartado y aislado dentro del comportamiento de Marx.Este ha tenido la extraña costumbre de difamar y desdeñar las ideas de aquellos que le han servido de influencia en su pensamiento -Hegel-.
Todo ésto sin perjuicio de las valiosas aportaciones del marxismo a la crítica del sistema capitalista.
Por ello, y acabando esta corta actualziación -el tiempo apremia y no tengo todo el que quisiera- concluirse con mi opción revolucionaria.
La transformación del orden social ha de ser protagonizada por el propio pueblo. El ha de ser quien diriga el rumbo de la revolución, el ha de ser quien organice la vida social y quién tome las decisiones que crea pertinentes sin someterse a organziaciones políticas en las que las decisiones las tomen unos pocos, por muy defensoras de los intereses populares que aparenten ser.
Es fundamental a mi parecer para el auge de los movimientos antisistema, la aparición de nuevos intrumentos teóricos, renovados, llenos de nuevas ideas y actitudes revolucionarias, abandonando el rígido y economicista discurso que aún mantienen algunos sectores del pensamiento crítico. Que duda cabe, sin desechar antiguas ideas revolucionarias. Y sobre todo, recordando en todo momento, que la teoría y la acción van unidas, y que sin la segunda la primera no es absolutamente nada. Que un acto vale más que mil palabras y puede generar tan solo en un par de días mucha mas difusión y propaganda que mil panfletos con una retórica excelente.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Estado Policial

Una vez más y acorde a su espírito represor el Estado español ha detenido y arrestado a una decena de representantes políticos de la izquierda abertzale en su intento de constituir una nueva organización política que defienda los ideales independentistas . Algunos de los detenidos se encontraban en la misma calle. Cinco de estas detenciones se realizaron en la sede del sindicato LAB. La justificación aportada por el gobierno y incorporada a todos los medios convencionales, ha sido la de parar la construcción de la nueva Batasuna. Se les imputa el delito de intentar crear "el nuevo comite directivo de Batasuna".
No es propio de un Estado, y de todo un modelo político que se autodenomina democrático, ilegalizar las ideas en nombre de la democracia, ni poner trabas a la difusión de ningun pensamiento. ¿Donde está la extension de la capacidad para hacer política entre todos los ciudadanos sin discriminación por razón ideológica -como es el caso-, de raza, de clase...? Requisito fundamental que predican los amantes del orden y la ley que debe cumplir cualquier regimen político para ser considerado mínimamente democrático. Y es que, entra dentro de la naturaleza del Estado neutralizar, criminalizar y acabar con cualquier forma de disisencia u oposición. Y el mecanismo inquisidor utilizado por el Estado español para frenar los movimientos opositores y críticos es la Ley de Partidos, elaborada durante el mandato de Aznar para comenzar una período de guerra sucia contra el independentismo en todas sus expresiones.
No es delito tener una coicidencia ideológica con un movimiento de liberacion nacional -que ha optado por el asesinato de civiles, aspecto que rechazo rotundamente- como ETA . Y sin embargo, en la práctica real se encarcelan personas (no relacionadas ni con la izquierda vasca ni con ETA), se censuran ideas y opiniones, se ilegalizan partidos, se boicotean actos políticos independentistas, incluso se persiguen y se atacan los espacios culturales de esa izquierda aberztale, que al margen de que estemos de acuerdo o no con sus posturas, tienen derechos politicos -esos que tanto gustan a los democrátas-. Derechos que les permitan ejercer como representantes políticos de un sector social que los apoya, y, que cada vez más esta siendo aislado, apartado y silenciado.
La Ilegalización de partidos y formaciones políticas independentistas que defienden el derecho de autodeterminación del pueblo vasco representa la verdadera actitud de los partidos mayoritarios frente al conflicto vasco, que nunca sera eliminado por la vía judicial y policial, con la represión y la criminalización.
Creo que en anteriores actualizaciones de este blog, ya he mostrado mi posición y mi postura contraria a los objetivos estatalistas y nacionalistas de la izquierda aberztale y sus posturas teóricas. Pero de nuevo repito el mismo eslogan de otras ocasiones: Si se ilegalizan las ideas y los partidos políticos, que se ilegalicen todos los colores. Que el grandioso e incuestionable imperio de la ley se aplique todos por igual.
viernes, 2 de octubre de 2009
Colectivismo
Volviendo a ojear los planteamientos y las teorias del viejo Kropotkin y de otros defensores del régimen colectivista de los medios de producción y de la misma producción uno se da cuenta de la válidez y la utilidad de antiguas ideologías revolucionarias (acompañadas de los renovados y nuevos valores transformadores) para cambiar radicalmente el orden imperante.
Los medios, intrumentos y mecanismos de producción se concentran en manos de una minoría privilegiada y opulenta que utiliza esa posición para conservar su posición de dominio económico. Minoría enriquecida a través de la miseria y pobreza de sus peones de trabajo. El enriquecimiento de unos pocos, es la miseria y precariedad de otros muchos. Minoría que se ha aprovechado de los logros, éxitos e innovaciones de la colectividad humana, y que como tal han de corresponder a la colectividad humanana, no a un sector social reducido que aprovechandose y utilzando los mecanismos del poder ha conseguido imponer un modelo inicuo y excluyente, en el que los trabajadores venden su fuerza productiva y de trabajo por una cantidad de dinero rídicula e insegura. Un trabajo asalariado que sufre y padece las consencuencias de las crisis del capital. Trabajadores que emplean mas tiempo del necesario para produccir bienes y materias y reciben una remuneración menor a la que se merecen. El producto de su esfuerzo es usurpado sútilmente por el magnate, por el empresario, por el dueño de la fábrica... Al hilo de ésto, y aunque las ideologías revolucionarias encuentren en el obrero a su principal protagonista, no hay que olvidar, que el flujo revolucionario ha de propagar entre toda la sociedad, entre todas las clases sociales y ha de suponer el fin de la subordinación de las personas.
No hay mas dueño de la tierra que el ser humano, y no hay derecho a que esa tierra sea explotada por el campesino y su producto corresponda al propietario. Propietario ilegítimo que a través del transcurso del tiempo y del proceso paulatino de instalación de este sitema de propiedad privada se ha apropiado de lo que no le pertenece. Propiedad privada de los instrumentos de produccir que supone un impedimento para el desarrollo pleno y efectivo de los mismos.
La tierra y los mecanismos para producir bienes y materias que pertiman al ser humano vivir olgadamente, crecer,desarrollarse como persona y todo lo que rodea a la vida humana han de recaer en manos de la colectividad, que con total autonomía deberá decidir sobre el destino de la producción y la producción misma. La comunidad de los trabajadores organizada según el comunismo anárquico y siguiendo el principio " de cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades".
Una vez planteadas las críticas al modelo socieconómico de propiedad privada de los medios de producción y aportadas las tesis, argumentos y objetivos del sistema colectivista que reivindica la comunidad de bienes como concrección de la idea de igualdad, se plantea el interrogante de los medios y mecanismos para llegar a tal meta.
Expropiación como medio, para conseguir el bienestar como fin. Empleando una cantidad de tiempo mucho menor a la que actualmente se emplea para producir bienes y materias se pondría mantener un ritmo de vida en el que el bienestar se extendiera a toda la sociedad. Un trabajo que provenga de la actividad colectiva y cuyo fruto se destine a la colectividad.
Pero expropación total, absoluta y no parcial de los mecanismos e instrumentos de explotación y opresión que han servido y siguen sirviendo a las clases dominantes para perpetuar su dominio.
Si se aboliera la figura del propietario de las tierras y se entregaran las mismas a los campesinos para que estos la trabajen, pero en otro terreno se mantuviera al banquero o al patrón, la expropiación revolucionaria no tendría el efecto esperado.
Todo ésto, que duda cabe, sin sometimiento a ningún tipo de poder permanente ni autoridad jerárquica e instituida.
Los medios, intrumentos y mecanismos de producción se concentran en manos de una minoría privilegiada y opulenta que utiliza esa posición para conservar su posición de dominio económico. Minoría enriquecida a través de la miseria y pobreza de sus peones de trabajo. El enriquecimiento de unos pocos, es la miseria y precariedad de otros muchos. Minoría que se ha aprovechado de los logros, éxitos e innovaciones de la colectividad humana, y que como tal han de corresponder a la colectividad humanana, no a un sector social reducido que aprovechandose y utilzando los mecanismos del poder ha conseguido imponer un modelo inicuo y excluyente, en el que los trabajadores venden su fuerza productiva y de trabajo por una cantidad de dinero rídicula e insegura. Un trabajo asalariado que sufre y padece las consencuencias de las crisis del capital. Trabajadores que emplean mas tiempo del necesario para produccir bienes y materias y reciben una remuneración menor a la que se merecen. El producto de su esfuerzo es usurpado sútilmente por el magnate, por el empresario, por el dueño de la fábrica... Al hilo de ésto, y aunque las ideologías revolucionarias encuentren en el obrero a su principal protagonista, no hay que olvidar, que el flujo revolucionario ha de propagar entre toda la sociedad, entre todas las clases sociales y ha de suponer el fin de la subordinación de las personas.
No hay mas dueño de la tierra que el ser humano, y no hay derecho a que esa tierra sea explotada por el campesino y su producto corresponda al propietario. Propietario ilegítimo que a través del transcurso del tiempo y del proceso paulatino de instalación de este sitema de propiedad privada se ha apropiado de lo que no le pertenece. Propiedad privada de los instrumentos de produccir que supone un impedimento para el desarrollo pleno y efectivo de los mismos.
La tierra y los mecanismos para producir bienes y materias que pertiman al ser humano vivir olgadamente, crecer,desarrollarse como persona y todo lo que rodea a la vida humana han de recaer en manos de la colectividad, que con total autonomía deberá decidir sobre el destino de la producción y la producción misma. La comunidad de los trabajadores organizada según el comunismo anárquico y siguiendo el principio " de cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades".
Una vez planteadas las críticas al modelo socieconómico de propiedad privada de los medios de producción y aportadas las tesis, argumentos y objetivos del sistema colectivista que reivindica la comunidad de bienes como concrección de la idea de igualdad, se plantea el interrogante de los medios y mecanismos para llegar a tal meta.
Expropiación como medio, para conseguir el bienestar como fin. Empleando una cantidad de tiempo mucho menor a la que actualmente se emplea para producir bienes y materias se pondría mantener un ritmo de vida en el que el bienestar se extendiera a toda la sociedad. Un trabajo que provenga de la actividad colectiva y cuyo fruto se destine a la colectividad.
Pero expropación total, absoluta y no parcial de los mecanismos e instrumentos de explotación y opresión que han servido y siguen sirviendo a las clases dominantes para perpetuar su dominio.
Si se aboliera la figura del propietario de las tierras y se entregaran las mismas a los campesinos para que estos la trabajen, pero en otro terreno se mantuviera al banquero o al patrón, la expropiación revolucionaria no tendría el efecto esperado.
Todo ésto, que duda cabe, sin sometimiento a ningún tipo de poder permanente ni autoridad jerárquica e instituida.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Impunidad neofascista.
La muerte del jovén Carlos Palomino, conocido con el alías de "Pollo", el día 11 de Noviembre del año 2007, ha generado un gran alboroto social y mediático en torno a la actuación de los grupos ultraderechistas y a la respuesta de los poderes públicos frente a éstos. Los medios de comunicación masivos, acorde con su espíritu sensacionalista y carroñero han aprovechado este asunto para realizar pobres e infundadas especulaciones sobre los dos movimientos: el antifascista y el fascista.
Tratan de dar a entender que este tipo de problemas, no son mas que conflictos y refriegas entre bandas rivales, cuando se trata de algo mucho mas serio y complejo. Mercedes Mila, telecinco, cuatro, callejeros... y demas programas televisos morbosos han intentando dar cobertura al problema entre estas "bandas". Pero como siempre, una cobertura sin reflexión, sin concienciación. Solo morbo, shock, polémica.
Grandes masas de jovénes y no tan jóvenes llevan desde aquel fátidico día, protestando y reivindicando la ilegalización y la no tolerancia contra todos estos grupos y organizaciones neonazis.
Ya son muchos, los ciudadanos y no ciudadanos del Estado Español los que han sufrido las vejaciones y los asesinatos de estos cabezas huecas.
Partidos como E2000, residente en Valencia y cuyo presidente es uno de los mas poderosos e influyentes empresarios de la Comunidad Valenciana. Comunidad en la que, los grupos neonazis actuan sin contro alguno, con total impunidad. Muestras racistas y xenófobas en calles de valencia, terrazas con banderas franquistas y ofensivas para aquellos que no aceptamos sus totalitarias y discriminatorias ideas.
O partidos como MPS, cuyas manifestaciones han sido permitidas por gobiernantes que se autodemonina socialistas en barrios obreros, multiculturales y antiracistas en un atentado contra los derechos fundamentales más básicos y vitales.
Yo no soy para nada partidario de ilegalizar las ideas, y de poner trabas a la difusión de ningún pensamiento. Pero cuando un estilo de pensamiento no tiene fundamento ni base teórica apoyada por ideas de progreso, respeto, tolerancia y libertad, se puede plantear la posibilidad de neutralizarlo.
No quiero parecer para nada un enérgico defensor de la legalidad y del sistema normativo imperante y ni mucho menos un fiel amante de la Constitución del 78.
Simplemente, creo que la lucha contra las ideas fascistas y autoritarias es esencial y fundamental en el camino a la futura transformación social.
Pero tampoco creo que la solución sea la violenca gratuita, el perturbar por perturbar y el ojo por ojo diente por diente que algunos grupos demonidados " antifascitas" impulsan y fomentan. Grupos que dan la posibilidad idónea a los medios para criminalizar la lucha de los movimientos antisistémicos que resisten y se oponen a la realidad social existente.
Toda acción práctica debe tener un respaldo teórico político. Sino estamos perdidos.
Y, por último planteo este interrogante:
Si se ilegalizan los partidos "pro-etarras", o ya no solo los partidos, sino sus manifestaciones y actos por considerar que van a incurrir en un delito de enaltecimiento del terrorismo, que se ilegalicen también de manera contundente las manifestaciones de la ultraderecha, xenofobas y contrarias a los valores superiores que propugna la amada Constitución del 78 y por estar demostrado que lanzan proclamas en favor de regímenes( hitler,franco..) y de prácticas mas desvastadoras que las de ETA.
No se mal interprete este último mensaje. No distorsionen el mismo. No defiendo para los planteamos teóricos de ETA, ni su vía elegida para llevarlos a la práctica real. Solo solicito que si se ilegalizan los partidos, que se ilegalicen todos los colores.
" Agitación propagandística y subversión"
Tratan de dar a entender que este tipo de problemas, no son mas que conflictos y refriegas entre bandas rivales, cuando se trata de algo mucho mas serio y complejo. Mercedes Mila, telecinco, cuatro, callejeros... y demas programas televisos morbosos han intentando dar cobertura al problema entre estas "bandas". Pero como siempre, una cobertura sin reflexión, sin concienciación. Solo morbo, shock, polémica.
Grandes masas de jovénes y no tan jóvenes llevan desde aquel fátidico día, protestando y reivindicando la ilegalización y la no tolerancia contra todos estos grupos y organizaciones neonazis.
Ya son muchos, los ciudadanos y no ciudadanos del Estado Español los que han sufrido las vejaciones y los asesinatos de estos cabezas huecas.
Partidos como E2000, residente en Valencia y cuyo presidente es uno de los mas poderosos e influyentes empresarios de la Comunidad Valenciana. Comunidad en la que, los grupos neonazis actuan sin contro alguno, con total impunidad. Muestras racistas y xenófobas en calles de valencia, terrazas con banderas franquistas y ofensivas para aquellos que no aceptamos sus totalitarias y discriminatorias ideas.
O partidos como MPS, cuyas manifestaciones han sido permitidas por gobiernantes que se autodemonina socialistas en barrios obreros, multiculturales y antiracistas en un atentado contra los derechos fundamentales más básicos y vitales.
Yo no soy para nada partidario de ilegalizar las ideas, y de poner trabas a la difusión de ningún pensamiento. Pero cuando un estilo de pensamiento no tiene fundamento ni base teórica apoyada por ideas de progreso, respeto, tolerancia y libertad, se puede plantear la posibilidad de neutralizarlo.
No quiero parecer para nada un enérgico defensor de la legalidad y del sistema normativo imperante y ni mucho menos un fiel amante de la Constitución del 78.
Simplemente, creo que la lucha contra las ideas fascistas y autoritarias es esencial y fundamental en el camino a la futura transformación social.
Pero tampoco creo que la solución sea la violenca gratuita, el perturbar por perturbar y el ojo por ojo diente por diente que algunos grupos demonidados " antifascitas" impulsan y fomentan. Grupos que dan la posibilidad idónea a los medios para criminalizar la lucha de los movimientos antisistémicos que resisten y se oponen a la realidad social existente.
Toda acción práctica debe tener un respaldo teórico político. Sino estamos perdidos.
Y, por último planteo este interrogante:
Si se ilegalizan los partidos "pro-etarras", o ya no solo los partidos, sino sus manifestaciones y actos por considerar que van a incurrir en un delito de enaltecimiento del terrorismo, que se ilegalicen también de manera contundente las manifestaciones de la ultraderecha, xenofobas y contrarias a los valores superiores que propugna la amada Constitución del 78 y por estar demostrado que lanzan proclamas en favor de regímenes( hitler,franco..) y de prácticas mas desvastadoras que las de ETA.
No se mal interprete este último mensaje. No distorsionen el mismo. No defiendo para los planteamos teóricos de ETA, ni su vía elegida para llevarlos a la práctica real. Solo solicito que si se ilegalizan los partidos, que se ilegalicen todos los colores.
" Agitación propagandística y subversión"
miércoles, 26 de agosto de 2009
Voz del pueblo, voz del cielo.

Basta ya, basta de mentiras, de falacias y de interes creados que solo buscan el beneficio personal.
Basta de vulnerar los derechos humanos más básicos y vitales en pro de las pretensiones de oligarquías económicas y políticas.
Cada vez, son mas las voces de protesta contra el rumbo regresivo, inhumano y destructivo que está adquiriendo el sistema general en el que vivimos.
Golpes de estado contra gobiernos legítimos de Latinoamerica, que buscan un orden global mas justo, libre y equitativo y un reparto mas igualitario de bienes y recursos.
Explotación laboral en los territorios mas emprobecidos y desfavorecidos del planeta.
Dictaduras terroríficas, tiránicas y sangrientas sufragadas y apoyadas por el mayor "amante de la libertad": EEUU.
Pasmosa complicidad de la comunidad internacional frente a la actitud beligerante y fascista de EEUU y sus grandes multinaciones y empresas.
Cantidades ingentes de dinero invertidas en armamento y en asuntos militares. Guerras y conflictos bélicos que se utilizan para preservar los intereses de las clases dominantes y desarrollan sus efectos mas desoladores en civiles inocentes.
Medios de comunicación al servicio de los poderosos, que manipulan y tergiversan la realidad y la información. Medios que adoctrinan a la población para legimitar decisiones aberrantes e intolerables. Medios que tienden a imponer la suprema norma moral de que todo lo que sirve a sus intereses es bueno y lo que va en contra de ellos es malo.
Grandes multinaciones, compañias y empresas sin escrupulos ni respeto alguno por la verdad, que solo piensan en sus beneficios aunque para ello tengan que aplastar y pasar por encima de quien haya que hacerlo.
Poderes públicos y políticos subordinados y supeditados a los intereses privados y del capital.
Democracias representantivas con un índice de corrupción tremendo. Democracias representantivas degradadas y decadentes basadas en elecciones entre partidos mayoritarios que unicamente movilizan a la población en tiempo de elecciones y que se llenan de principios genéricos de igualdad, justicia y libertad.
Partidos ultraderechistas en el Parlamento Europeo.
Ilegalización de partidos independentistas y de las ideas en nombre de la democracia. Ausencia de libertad de expresión.
Sindicatos jerarquicos y autoritarios vendidos al capitalismo e infieles a los principios e ideales que un día defendieron.
Problemas y conflictos sociales y colectivos radicalizados, frente a los que solo cabe hacer uso de la represión y la coacción.
Fuerzas estatales represivas hacia los movimientos populares y sociales con una visión crítica del modelo imperante.
Ciudadanos adormecidos, envenenados y entretenidos con el germen del consumismo y el conformismo.
Crecimiento continuo, aunque lento de los precios de consumo.
Tasas de paro elevadisimas.
Ayudas públicas a los principales causantes de la crisis: los bancos.
Mercantilización y privatización de las relaciones sociales y serivicios públicos.
Eliminación de derechos sociales, uno de los grandes logros de las conquistas populares.
No entiendo que lugar queda para afirmaciones del tipo:
Vivimos en libertad. Vamos por el buen camino. Convivimos bajo un modelo positivo para el ser humano.Los políticos actuan por el bien común. Las empresas se guían por principios éticos y humanos.
Y menos aún:
¿Y que puedo hacer yo?. El ser humano es avaricioso por naturaleza, no tiene arreglo. Para que haya prosperidad y riqueza tiene que haber pobreza. No hay alternativa al capitalismo.
Quizás cambiar el mundo no este en tu mano, quizás no tengamos razón, pero dormirse no es la solución.
Tu conformismo te hace ser complice de este sistema genocida, que cada vez genera mas misera, dolor y desolación.
Informate de la compleja realidas social, formate un espíritu crítico y lucha por tus ideales y valores. Pero no te límites a comprar, a beber, a salir y a la anodina, hedonista e interesada vida social que predomina en las sociedades capitalistas y occidentales.
Y no olvides, que lo grandes logros populares no se han conseguido sin dolor, sin sufrimiento y entrega. Los que se encuentran en posición de privilegio no regalan nada. Sin la acción, las bonitas, nobles ideas y teorias transformadores se quedan en nada.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Totalitarismos caducos.

La historia es categórica y demuestra que un modelo impuesto por la violencia únicamente puede sostenerse y mantenerse vivo por la violencia. Una imposición de unos sobre otros que solo puede acabar en un un sistema de dominación al servicio de las elites y oligarquías políticas, ya sean fascistas o comunistas autoritarias(Stalin,Mao..)
Sin embargo, el comunismo, tal y como lo entendían sus principales formuladores e ideólogos ( Marx, Engels y Lenin principalmente) nunca ha llegado a desarrollarse a lo largo de la historia, todo hay que decirlo. Un periodo de dictadura provisional del proletariado y de estado transitorio y temporal, que sería algo de lo que una vez resuelto el problema de la producción y de la distrubución de los escasos recursos la sociedad debería emanciparse para dar lugar a la fase superior del socialismo: el comunismo, en el que tendría que desaparecer el poder político, el Estado y los gobernantes.
Las formulaciones de estos teóricos del comunismo chocaron, se degradaron y desvirtuaron en la practica real, dando lugar a nuevos modelos de opresión y explotación.
Podemos inferir una conclusion, o al menos yo lo deduzco:
La futura transformación social, debe plantearse a escala global y desde abajo.Desde los movimientos sociales y populares organizados de manera autónoma y no jerarquica, horizontales y apartidistas, guiados por principos e ideales de solidaridad, de antiautoritarismo y progreso social.
En el momento en el que una organización partidista con intereses particulares entra en una lucha social, esta se desvirtua y degrada y se somete a los intereses privados de la organización partidista de turno.
De otra manera la futura transformación, que algún día veremos surgir, cargada de ilusión y esperanza estará abocada al fracaso total.
" Apartidismo, horizontalidad, organización"
miércoles, 29 de julio de 2009
Naces, creces, consumes y mueres.

Asistimos a una etapa en la historia de la humanidad -recien comenzado el siglo XXI- en la que el consusmismo desempeña un papel fundamental en el día a día de los individuos que perviven bajo el manto del modelo capitalista. Sistema éste, que se nutre y alimenta del consumismo ciego e impulsivo de los seres humanos fomentado e impulsado en todas partes. Allá a donde vayas, encontrarás algun cartel publicitario, anuncio de una determinada marca o producto y continuos mensajes comerciales y mercantilizados para alentar el comprar por comprar. Y de esa manera se consigue generar una población interesada y pendiente de temas superficiales, materiales y desinteresada de las cuestiones generales, de interes público. Una población cegada por el germen consumista estrechamente vinculado al conformista que únicamente piensa en aumentar sus posesiones, en acumular cosas y en escalar en la pirámde del actual modelo socioeconomico pisando y pasando por encima de quien haya que pasar.
Y es que, a los poderosos, a los de arriba, los que al fin y al cabo manejan y regulan nuestras vidas, les interesa crear barrios y ciudades totalmente mercantilizados que basen su día a día en el comercio puro y duro con el consiguiente efecto aislador e individualizador que provoca en los habitantes de las mismas. Les interesa una ciudadanía que vaya descaradamente a lo suyo, que no interactue con el entorno social que le rodea, que no intente una vida comunitaria, que se relacione lo menos posible con los vecinos de su comunidad. Así consiguen construir sociedades dependientes de los que manejan el tinglado que deleguen todas las dimensiones de su vida en otras personas. Será que tienen miedo de que algun día nos percatemos de que es posible un modelo de organización social sin su control, supervisión, dominación y sin su existencia.
En general, la gente, cuanto mas tiene mas quiere, acumulan cosas y se terminan convirtiendo en unos totales insatisfechos, dependientes de las cosas e incapaces de valorar todo lo que no tenga precio y marca. Incapaces de vivir y ser felices sin sus malditos objetos materiales, sin sus malditos caprichos, incapaces de vivir y ser felices con lo necesario no con lo conveniente. Incapaces de interesarse por otros temas menos superciales y triviales, cuyo precio es menos elevado y en algunos casos inexistente y cuya aportación es mayor. Me refiero a la cultura, lectura, naturaleza, vida social....
Esta conducta consumista e individualista es la base del actual modelo socioeconómico y sin ella sería incapaz de perpetuarse en el tiempo. Fomentando el consumismo, sobre todo en grandes almacenes, tiendas, centros comerciales y demas espacios controlados por multinacionales y compañias sin escrupulos, aunque sea en ínfimas y minusculas proporciones ayudas y apoyas indirectamente un sistema que se basa y fundamenta en chupar la identidad y vida a los más débiles, en el enriquecimiento de una minoría opulenta y en el emprobecimiento de la mayoría.
Un factor que contribuye enormemente -en algunas ocasiones, todo hay que decirlo- a dar alas y potenciar la vida consumista es el avance tecnológico. No hay avance tecnólogico que no traiga retroceso en otros aspectos de la vida. Innovación tecnólogica que ha provocado una revolución silenciosa en los valores e ideales de los individuos y que pone en primer plano la importancia por la calidad de la vida y las posesiones de las personas. Se relaciona un modelo justo, igualitario y que permite un mayor o menor grando de autonomía y libertad personal, cuanto mas avanzados sean los moviles, cuanto mas modernos sean los coches.... Se identifica el progreso social y humano con la modernización y las mejoras en los productos y bienes materiales.
Ni la ciencia vale ya para explicar la realidad. Ha dejado de ser desinteresada y se ha convertido en un instrumento más del capitalismo. La cultura, por otro lado, ha abandonado su espíritu crítico y se ha convertido en la cultura del consumismo, del culto a lo moderno.
Y por supuesto, todo lo que no es rentable y productivo se aisla, marginaliza o incluso elimina.
Es hora de plantar cara a este "avance" insostenible y regresivo, día a día, en nuestros barrios, municipios, localidades, intentado crear una ciudadanía crítica e interesada por las cuestiones generales que les afecten, intentado no delegar compromismos y responsabilidades en otras personas. Crear barrios combativos, alegres y vivos que sean capaces de gestionarse por si mismos.
" Solo compráis y vendeis. No imagináis, no creáis, no os enamoráis."
viernes, 24 de julio de 2009
La Bandera de la Libertad no tiene color.
Los paises, las fronteras, que mentiras tan grandes, falacias de hombres que se creen con mas poder que los demas. Poder de decision sobre otra gente que por a ver nacido en el lado equivocado del estrecho son condenados. ¿Cómo se puede estar tan ciego? ¿cómo puedes no decir que los paises son invenciones sin fundamentos?
¿Por qué soy español? Que me lo explique alguien, que me explique alguien porque lo que unos gilipollas dijeron sobre la peninsula hace mas de 500 años sigue teniendo validez. ¿por qué seguimos haciendo caso a la injusta tradición? ¿por qué tenemos que seguir mirando hacia atrás? Espero que algun dia podamos mirar hacia adelante y olvidarnos de todas esas invenciones que hemos hecho y por las cuales nos creemos con derecho sobre otras personas a las que todavía no se les a dado la oportunidad de hablar.
Ondean las banderas, suenan los himnos, se siente el orgullo patriota, sube la testosterona en el ambiente y los cadáveres se descomponen en fosas comunes sin recuerdo. Me llena de orgullo y satisfacción que te metas la bandera por el culo.
-Texto aportado por "Miguel".
¿Por qué soy español? Que me lo explique alguien, que me explique alguien porque lo que unos gilipollas dijeron sobre la peninsula hace mas de 500 años sigue teniendo validez. ¿por qué seguimos haciendo caso a la injusta tradición? ¿por qué tenemos que seguir mirando hacia atrás? Espero que algun dia podamos mirar hacia adelante y olvidarnos de todas esas invenciones que hemos hecho y por las cuales nos creemos con derecho sobre otras personas a las que todavía no se les a dado la oportunidad de hablar.
Ondean las banderas, suenan los himnos, se siente el orgullo patriota, sube la testosterona en el ambiente y los cadáveres se descomponen en fosas comunes sin recuerdo. Me llena de orgullo y satisfacción que te metas la bandera por el culo.
-Texto aportado por "Miguel".
domingo, 19 de julio de 2009
Socialismo anti-autoritario.

El anarquismo se presenta como una ideología perteneciente al amplio campo del socialismo, integrado éste por un conjunto de estilos de pensamiento que comparten ideales de solidaridad, bienestar y reformar social. Existen muchos prejuicios y falsas ideas preconcebidas sobre el movimiento libertario, sus concepciones, objetivos y bases teóricas.
El anarquismo, como sinónimo de caos y desorden es lo que sus detractores y opositores pretender hacer de él y difundir entre la sociedad para que está no se sienta atraida por sus planteamientos y postulados. Pues la adhesión de la mayor parte de la sociedad al complejo mundo anarquista supondría una amenaza contra las posiciones de privilegio y preferencia en las que se encuentran las clases dominantes. Y en algunos casos, no sólo supondría un peligro para la posición social de las clases dominantes sino que supondría una alternativa real y factible para aquellos grupos que piensan que poseen las solución infalibe para la cuestión y el problema social, y que como individuos ilustrados, competentes y válidos que son debemos dejar en sus manos la futura transformación social y seguirlos como borregos. Podemos observar como la desprestigiación y estigmatización de la ideología anarquista entra dentro del objetivo de muchos grupos y colectivos político-sociales.
No es más el anarquismo que la capacidad del ser humano de intervenir y participar directamente en el proceso de toma de decisiones, sobre cuestiones de interes general, sin delegar esa capacidad en representantes de ninguna indole y sin sometimiento a ningun tipo de poder permanente, ni autoridad institucionalizada, jerarquica y coactiva. Se presenta como un estilo de pensamiento que busca la libertad del individuo y la construcción de la futura sociedad mediante la abolición del poder político y de los gobernantes, la toma de posesión de los medios de producción por parte de los trabajadores organizados libremente y la abolición del poder permanente y de la autoridad coactiva. Busca diseñar una forma de organización social basada en la libre organización de los individuos que la integran en asociaciones libres, autónomas, independientes y autogestionadas en las que se decida de manera directa, horizontal y asamblearia las actuaciones a llevar a cabo. Y sobre todo hay que tener en cuenta que el anarquismo es una ideología antidogmatica, abierta y plural, en constante construcción y no debe ser interpretada de manera rígida, cerrada y como
fuente del saber absoluto.Es un grave error creeser en posesión de la verdad absoluta.
Por resumir, el anarquismo busca la libertad ilimitada y el máximo de igualdad y bienestar para el individuo. Es la forma de organización social mas perfecta e igualitaria.
Como contraposición al liberalismo que posee una concepción negativa del ser humano, al que considera egoísta, insolidario,avaricioso y dotado de un insacibale instinto de apropiación como derecho natural para el socialismo libertario el ser humano es benevolente y se mueve guiado por principios e ideales de apoyo mutuo y solidaridad.
El ser humano no es mas que el producto de la sociedad en que habita y del entorno en que se desarrolla, y como tal, si el modelo en el que convive, es, por naturaleza destructivo, regresivo e inicuo, el ser humano lo será también.
Por tanto el ser humano no es "malo" por naturaleza, es el entorno el que le transforma y convierte en un ser con malas intenciones.
A diferencia de otras ideologías revolucionarias y transformadoras, que consideran que la lucha de los trabajadores contra el sistema capitalista explotador y opresor es una lucha política, para los anarquistas la revolución debe ser un mecanismo para la abolición del poder político y de los gobernantes y para la toma de posesión por parte de los trabajadores de los medios de producción. La toma del poder degenería en un nuevo sistema de dominación diferente al capitalismo. Mientras siga existiendo poder político, seguirán existiendo gobernantes y gobernados, explotados y explotadores.
Una revolución que no sea meramente política sino que implique un cambio radical de sociedad, de conducta, de valores,ideales y actitudes. Un cambio avalado por el pueblo, que ha de ser consciente de que es necesario un cambio drástico y radical en el actual estado de las cosas, pues sino, la futura sociedad anarquista no prosperará. El proceso revolucionario debe venir precedido de una fuerte labor de concienciación y reflexión. Un cambio social, económico y político desde abajo, que suponga la emancipación total del ser humano de cualquier sistema de dominación, el fin de la subordinación de las personas, y que se realice alejado de vanguardias revolucionarias y elitistas que se atribuyan en exclusiva la interpretación de la voluntad de las clases mas desfavorecidas. Pues la historia ya nos dió una lección magistral en este aspecto y demostró, que el poder, efectivamente corrompe y degrada los proyectos insurrecionalistas.
Los medios para alcanzar tales metas, han provocado controversias y discrepancias en el seno del movimiento libertario. Con carácter general podemos distinguir dos posturas: los que abogan por la vía violenta ( frente a la violencia institucional, violencia popular) como motor de tranformación, y lo que se centran en actividades reflexivas basadas en la concienciación y consideran que un modelo impuesto por la violencia únicamente puede sostenerse con violencia y que una vez que la sociedad en general se percate de que es vital un cambio radical y desee poner fin a cualquier sistema autoritario, el mismo sistema se derrumbara por su propio peso, sin necesidad de recurrir a la coacción y violencia.
No pretendo con este post lograr la adhesión de las lectores a los planteamientos libertarios expuestos, simplemente mi pretensión ha sido la de darlos a conocer tal y como son, sin engaños ni falseamientos.
lunes, 13 de julio de 2009
Violencia en acción.

La coacción siempre es, ha sido y esperemos que deje de serlo un instrumento útil para derribar y acabar con adversarios políticos y sociales. Tanto los cuerpos y fuerzas de seguridad bajo las ordenes de las autoridades estatales como agententes políticos y sociales intentan hacer uso, cuando esta en sus manos, de la coacción para debilitar a sus opositores y detractores.
La coacción se podría definir como la capacidad para denegar o limitar a individuos el acceso a determinados bienes y recursos. Ej: privaciones de libertad.
La coerción y el miedo a la coacción, a la sanción, a la detención, a la represión y a toda la cadena coactiva y penalizadora montada por el aparato estatal para perpetuar su presencia hegemónica y silencia cualquier forma de disidencia que cuestione su forma de ser explica por una parte el carácter autoritario, excluyente y dominante del estado y todo el conglomerado que lo forma y por otra parte la situación de pasividad y conformismo que se da en las sociedades sometidas al modelo estatal.
También hay que señalar que algunos grupos políticos y sociales se han servido de la coacción y de la violencia para ostentar el poder o derrumbar gobiernos tiránicos por medio de la fuerza. Algunos de estos grupos, que no me parare a concretar, pues abundan a lo largo de la historia, han recibido mas o menos apoyo por parte del pueblo dependiendo del caso.
Pero desde las instituciones y las instancias del poder no se hace uso continuamente y constatemente de la coacción para forzar la voluntad de los ciudadanos y llevar a la práctica efectiva las decisiones políticas, sino que se utilizan mecanismos mas eficaces para lograr condicionar la conducta y el comportamiento humano y conseguir el acatamiento de las normas y la aceptación general de las mismas por parte de la población sin tener que recurrir a la imposición violenta. La persuasión realizada desde los diversos sistemas de manipulación ( Iglesia, proceso de socialización, medios de comunicación, educación, publicidad...) constituye una de las claves de la capacidad adoctrinadora y manipuladora del poder estatal estrechamente vinculado y aliado al poder privado y del capital.
Además de inculcar una serie de pautas morales, éticas y normativas a los gobernados y acorde a su espíritu hegemónico y dominante, el poder estatal somete al individuo y todo aquel que cuestione su forma de ser, rechaze el modelo normativo imperante y cuestione su legimitad recibe una brutal dosis de criminalización, marginalización o incluso de violencia. Una de las técnicas mas eficaces de criminalización y marginalización consiste en el proceso de etiquetamiento a traves del cual se asigna un rol social a determinados colectivos: antisistema, homosexuales, gitanos... Se generan así situaciones de anomia social, que se producen cuando los individuos no se adaptan al sistema normativo imperante.
Y por si eso no fuera suficiente, dan la vuelta a la tortilla y acusan y tachan de violentos a todo aquel que tenga una visión crítica del actual estado económico, político y social de las cosas. Pues anda que no habrán sido tratados con desdén y rechazo diversos movimientos sociales y populares en su lucha por participar en el proceso de toma de decisiones.
Todos y tod@s son violentos y ellos benevolentes y justos.
Así podemos observar, aunque cada vez con mas dificultad en este planeta globalizado con mejoras tecnólogicas impresionantes, como los propios poderes establecidos también ejercen violencia. Pero una violencia mas sútil, enmascarada bajo falsas proclamas de progreso y democracia. Violencia es la que ejercen los grandes capitalistas explotando los recursos de las regiones mas pobres del planeta. Violencia es la que ejercen de los medios de comunicación manipulando la información y dando una visión particular y sesgada de la realidad social. Violencia es g8, OTAN, OMC, FMI, BCE y demas organismos internacionales de carácter privado y postestatal profundamente antidemocráticos que elaboran decisiones de obligado cumplimiento para los gobernantes de los diferentes Estados. Violencia es la brutal represión que sufren los movimientos populares a cargo de los agentes de la autoridad. Y un sinfin de actos violentos, mucho mas devastadores y perjudiciales que la violencia física facilmente visible.
Algun día vuestra dosis de violencia y de coacción recibiran una respuesta jamas esperada. La respuesta de los sin voz, del pueblo. Una respuesta directa e incontestable.
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